Mientras cortaba el pasto, un punk que iba caminando por las calles de Filadelfia con un perro siberiano se acercó. Su sonrisa estaba llena de alegría, pero también de caries. Su rostro, era moquiento e inmaduro. "Soy un viajero", dijo este nuevo amigo. Su voz, que parecía una bendición, una descripción, me hizo dar cuenta que hoy aprendí que no me importa morir... Me quede hablando con el punk hasta que me harte. Entonces fui al mar, donde escuché que alguien gritaba "peligro, tiburón". Mientras miraba la ola, una tetona me dijo al oído, como con un zumbido, "yo te amo". Desatando 10.000.000 de besos, como pájaros fuimos volando a lo de adentro de un hotel. Ahí hicimos la 69, y mira que loco que esta el mundo, que cuando se fue me dijo "¡Fuck You! me contagiaste un virus". Entonces, arto de la vida, me quedé solo, bajo la guerra de la revolución humana, escuchando la música de eoy. Gracias por abrir caminos en el mundo, por contagiarnos su energía, y por contribuir con la esencia de la colmena de la vida.
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